Los pasados 15, 16 y 17 de febrero las calles de Barcelona se transformaron gracias al arte lumínico del Llum Festival. La propuesta desplegó medio centenar de diseños luminosos por toda la Ciudad Condal que, además del videomapping, también incluyeron instalaciones esculturales donde la luz fue la protagonista. 

Los lugares cotidianos de la ciudad adquirieron una insólita apariencia con esta mezcla de arte y tecnología realizada por profesionales de perfiles diversos, como fotógrafos, diseñadores, arquitectos, especialistas en vídeo creación o alumnos de escuelas y universidades de arte. 

Una de las instalaciones, llevada a cabo por estudiantes de la Universidad Politècnica de Catalunya y que se situó en el Edificio Ecourban, consistió en una estructura que se asemejaba a una explosión de luz cuyo núcleo irradiaba toda una serie de objetos luminosos sostenidos de forma estática en el aire, como si se hubiesen quedado congelados en el momento justo de la detonación. Esta base estructural estaba compuesta por un truss que soportaba, a través de unos tensores, todos estos artefactos. 

Fluge Barcelona suministró todas las bases y estructuras de truss, garras y máquinas de humo para esta instalación gracias a la confianza de la Fundació Politècnica de Catalunya, productora de esta pieza.